SALUD DEL VIAJERO

Cinetosis: cómo evitar el mareo en coche, barco y avión

Cinetosis: cómo evitar el mareo en coche, barco y avión

El mareo del viajero tiene truco: es un lío de señales entre el oído y los ojos. Te cuento qué funciona de verdad en coche, barco y avión, y cómo usar bien las pastillas.

Publicado 7 min
ÍNDICE · 5 apartados
  1. Por qué te mareas: un lío de señales
  2. Lo que sí funciona (y es gratis)
  3. Las pastillas: úsalas bien o no sirven
  4. Y si te toca un barco...
  5. Fuentes

Todos conocemos a alguien (o somos ese alguien) que en cuanto el coche coge dos curvas se pone pálido, callado y con esa cara de "para, que me bajo". El mareo en los viajes tiene nombre médico, cinetosis, y aunque suena a poca cosa, es capaz de arruinar una carretera de montaña, un ferry a las Baleares o un vuelo con turbulencias. La buena noticia es que se puede prevenir bastante bien si sabes qué hacer, y que casi todo el mundo lo hace al revés.

Antes de los trucos, conviene entender por qué nos pasa, porque de ahí sale casi todo lo demás.

Por qué te mareas: un lío de señales

El mareo del viajero es, en el fondo, un malentendido dentro de tu cabeza. Tu oído interno, que es donde tenemos el sentido del equilibrio, nota perfectamente el movimiento, los bandazos, las aceleraciones. Pero tus ojos, si vas leyendo el móvil o mirando el asiento de delante, le dicen al cerebro que estás quieto.

Esas dos informaciones no cuadran, y el cerebro, que no entiende qué pasa, hace saltar la alarma. Y esa alarma es justo lo que sientes: náuseas, sudor frío, palidez, salivación, dolor de cabeza y, si la cosa va a peor, vómito. No es capricho ni debilidad, es pura biología.

De ahí se entiende lo más importante: si consigues que ojos y oído interno cuenten la misma historia, el mareo baja muchísimo. Y eso está más en tu mano de lo que crees.

Lo que sí funciona (y es gratis)

Antes de correr a la farmacia, hay una serie de gestos que previenen el mareo sin tomar nada. A mí me parecen la primera línea de defensa y funcionan de verdad.

  • Mira al horizonte. Fija la vista en un punto lejano y estable: la carretera al frente, la línea del mar, el paisaje. Es la forma de que tus ojos "vean" el movimiento que tu oído ya nota. Y lo contrario, nada de leer, mirar el móvil ni jugar: es la vía rápida al mareo.
  • Siéntate en el sitio bueno. Donde menos se mueve el vehículo: delante en el coche (mejor de copiloto que detrás), sobre las alas en el avión, y en el centro y en las cubiertas bajas del barco, que es donde menos se nota el balanceo.
  • Aire y de cara a la marcha. Ventila, baja un poco la ventanilla, huye de los olores fuertes y colócate siempre mirando hacia donde vas, nunca de espaldas.
  • Ni con el estómago vacío ni a reventar. Come algo ligero antes de salir, evita las comidas pesadas, las grasas y el alcohol. En trayectos largos, para de vez en cuando a estirar las piernas.
Si viajas en coche, en el sitio del copiloto te marearás menos que detrás
Si viajas en coche, en el sitio del copiloto te marearás menos que detrás

Un truco que sorprende: quien conduce casi no se marea, porque su cerebro anticipa cada curva y cada frenazo. Por eso, si eres muy propenso, ir de copiloto atento a la carretera ayuda más que ir tumbado en el asiento de atrás.

El jengibre y las pulseras, con matices

Habrás oído lo del jengibre. Es el remedio natural más estudiado para las náuseas y a algunas personas les alivia; en un ensayo, alrededor de un tercio notó mejoría. Dicho esto, la evidencia es irregular y no le funciona a todo el mundo, así que yo lo veo como un "prueba y si te va bien, genial", no como la solución mágica. Un caramelo o una infusión de jengibre antes de salir no te va a hacer daño.

Las pulseras de acupresión, esas que aprietan un punto de la muñeca, van en la misma línea: hay quien jura por ellas y estudios que no encuentran gran cosa. Baratas e inofensivas, si te dan tranquilidad, adelante, pero no te confíes solo a ellas en una travesía movida.

Las pastillas: úsalas bien o no sirven

Cuando lo anterior no basta, entran los medicamentos, y aquí está el error que comete casi todo el mundo. La regla de oro es una: se toman ANTES de salir, no cuando ya estás verde. Si esperas a estar mareado y con náuseas, el estómago ya no absorbe bien la pastilla y llegas tarde.

El clásico de las farmacias españolas es el dimenhidrinato (lo conocerás por marcas como Biodramina), un antihistamínico que se toma entre media hora y una hora antes del viaje. Funciona bien, pero tiene un pero importante: da sueño, así que ojo si eres tú quien conduce. Para trayectos muy largos existe también el parche de escopolamina, que se pone detrás de la oreja unas horas antes y dura varios días, pero ese ya es cosa de que te lo paute y explique tu médico.

Si te mareas en un barco, ve a una cubierta baja y mira al horizonte
Si te mareas en un barco, ve a una cubierta baja y mira al horizonte

Sea cual sea, pásate antes por la farmacia y pregunta, sobre todo si tomas otra medicación. Y no te olvides de meterlo en el botiquín de viaje junto al resto de lo imprescindible.

Cuidado especial con los niños

Los que peor lo pasan son los niños, sobre todo entre los dos y los doce años, aunque la buena noticia es que con la edad la mayoría lo va superando. Con ellos hay que hilar más fino: no se les da cualquier cosa de adultos.

El parche de escopolamina está desaconsejado en niños porque puede darles reacciones serias, y con los antihistamínicos hay que ajustar mucho la dosis a su peso y edad, porque un exceso de sedación en un peque no es ninguna broma. Así que para ellos, siempre con el pediatra o el farmacéutico delante. Mientras, tira de lo gratis: ventanilla, mirar al frente, paradas y distraerlos con una canción o un juego de "veo veo" que les haga levantar la vista de la pantalla. De hecho, muchos de estos consejos encajan con los que ya dimos para viajar con niños en avión.

Y si te toca un barco...

El mareo en barco (el clásico "mareo del mar") es de los más traicioneros porque el balanceo es continuo y no puedes bajarte. Ahí el sitio importa muchísimo: cubiertas bajas, hacia el centro del barco y con la vista en el horizonte, nunca encerrado en el camarote leyendo. Si tienes pensado hacer una travesía larga, más vale que te lo mires antes, y en estos consejos para hacer un crucero tienes por dónde empezar.

Al final, la cinetosis es de esos problemas de viajero muy comunes y muy llevaderos si te adelantas: forma parte del mismo pack que la diarrea del viajero o el mal de altura, esas cosas que no son graves pero te pueden fastidiar el viaje. Con mirar al horizonte, elegir bien el asiento y, si hace falta, tomar la pastilla a tiempo, esa cara de "para, que me bajo" tiene los días contados.

Fuentes

NHS · qué es el mareo por movimiento y cómo prevenirlo

CDC · Yellow Book, cinetosis en el viajero (prevención y fármacos)

Harvard Health · qué remedios contra el mareo funcionan de verdad

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