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Conoce el Castillo de Windsor, escenario de las bodas de la Familia Real Británica
Conoce el Castillo de Windsor, escenario de las bodas de la Familia Real Británica
EL CASTILLO FAVORITO

Conoce el Castillo de Windsor, escenario de las bodas de la Familia Real Británica

La residencia favorita de la Familia Real Británica es una joya arquitectónica que merece una visita.

Guillermo Álvarez Corrales

La pompa de la realeza británica exige bodas a la medida, y cuando quien se casa tiene un alto rango, es costumbre que sus enlaces se celebre en la Abadía de Westminster. La Princesa Margarita no dudó al prometerse con Antony Armstrong-Jones, y decidió que sería en este templo donde se daría el 'sí, quiero' con el fotógrafo el 16 de mayo de 1960.

El Castillo de Windsor es el lugar favorito de la Familia Real BritánicaEl Castillo de Windsor es el lugar favorito de la Familia Real Británica

Sin embargo, otros, sea por contar con menor rango o por preferir una boda de perfil más bajo, han optado por unirse para siempre (más o menos) en el Castillo de Windsor, concretamente en la Capilla de St George, escenario de incontables acontecimientos para la Familia Real Británica.

Bodas reales en Windsor

El 10 de marzo de 1963 se casaron allí el Príncipe Alberto, posteriormente Eduardo VII, y Alexandra de Dinamarca. El 5 de julio de 1866, su hermana, la Princesa Helena, contrajo matrimonio en este mismo lugar con el Príncipe Christian de Schleswig-Holstein. Casi un lustro más tarde, el 21 de marzo de 1971, Windsor acogió el enlace de la Princesa Luisa y John Campbell, Marqués de Lorne, que ostentaría después el Ducado de Argyll. Por si fueran pocos los hijos de la Reina Victoria casados en St George, hubo dos más; el Príncipe Arturo se desposó con la Princesa Luisa de Prusia el 13 de marzo de 1879, mientras que el Príncipe Leopoldo dio el 'sí, quiero' a la Princesa Helena de Waldeck y Pyrmont el 27 de abril de 1882. La última boda del siglo XIX en Windsor corrió a cargo de la Princesa María Luisa de Schleswig-Holstein, nieta de la Reina Victoria, casada con el Príncipe Aribert de Anhalt el 6 de julio de 1891.

Peter Phillips, nieto mayor de la Reina Isabel, se casó en Windsor con Autumn Kelly en 2008Peter Phillips, nieto mayor de la Reina Isabel, se casó en Windsor con Autumn Kelly en 2008

El 10 de febrero de 1904, la Princesa Alicia de Albany se casó con con el Príncipe Alejandro de Teck. Un año más tarde, el 15 de junio de 1905, el Rey Gustavo VI Adolfo de Suecia se casó siendo Príncipe con la Princesa Margaret de Connaught el 15 de junio de 1905 en el Castillo de Windsor. Ya después de la I Guerra Mundial, concretamente el 2 de septiembre de 1919, Lady Helena de Cambridge contrajo matrimonio con John Gibbs en St George, teniendo que esperar al 14 de diciembre de 1957 para ver otra boda real, aunque de bajo rango, la que unió a Anne Abel Smith y David Liddell-Grainger. El siguiente enlace se ofició en el annus horribilis de la Reina Isabel; el 18 de julio de 1992, Lady Helen Windsor, hija del Duque de Kent, se desposó con Timothy Taylor. El 20 de noviembre de 1992 se declaró un devastador incendio que arrasó parte del Castillo y que tardó 15 horas en extinguirse. Exactamente 5 años más tarde, y coincidiendo con el 50 aniversario de la boda de la Reina Isabel y el Duque de Edimburgo, Windsor Castle reabrió sus puertas.

A punto de extinguirse el siglo XX, el Príncipe Eduardo se casó con Sophie Rhys-Jones en St. George el 19 de junio de 1999. Ya en el siglo XXI, Windsor Castle fue el escenario en el que el Príncipe Carlos y Camilla Parker pudieron sellar por fin su amor el 9 de abril de 2005. El 17 de mayo de 2008 se ofició una boda real de menor rango al casarse Peter Phillips, primogénito de la Princesa Ana, y Autumn Kelly. 10 años y dos días después, los Mountbatten-Windsor vuelven a irse de boda a este lugar con motivo del enlace entre el Príncipe Harry y Meghan Markle, actriz estadounidense a la que conoció en 2016 y con la que se prometió el 27 de noviembre de 2017. Cerrando este capítulo de bodas reales, el 12 de octubre de 2018 es el turno de la Princesa Beatriz de York y Jack Brooksbank. Seguramente no será la última.

Así es Windsor Castle

Pero más allá de las bodas reales, el Castillo de Windsor es una maravilla que merece ser conocida no solo por la televisión o por Internet. Es tan querido por la Familia Real Británica que da nombre a la dinastía desde el 17 de julio de 1917, cuando el Rey Jorge V cambió el apellido para olvidar el alemán Sajonia-Coburgo-Gotha en un tiempo en el que Reino Unido luchaba contra Alemania en la I Guerra Mundial.

Entrada principal del Castillo de WindsorEntrada principal del Castillo de Windsor

Windsor es la villa más real de todo Reino Unido con permiso de Londres, de hecho la estación es conocida como la Royal Station, que por cierto es el mejor lugar para llegar a esta localidad situada a unos 40 kilómetros al oeste de Londres siguiendo el curso del Támesis río arriba. Otra opción es optar por los tours organizados que salen de la capital británica, que están muy bien, pero que no libran al visitante de hacer cola para entrar el recinto del castillo.

Lo primero que llama la atención es la estatua de la Reina Victoria situada en el exterior del recinto del castillo, así como la magnificencia de los muros del recinto real. Una vez pasada la entrada te encuentras la Capilla de St George, templo gótico que ha acogido bodas reales y lugar de sepultura de numerosos miembros de la Familia Real, repartidos entre el altar, el coro y la cripta real. También se encuentran las capillas en memoria del Príncipe Alberto, donde descansa el consorte de la Reina Victoria, así como la capilla en memoria de Jorge VI, donde además de sus restos se encuentran los de su esposa, la Reina Isabel, y su hija, la Princesa Margarita, padres y hermana respectivamente de la Reina Isabel II.

Exterior de St GeorgeExterior de St George

Destacan no solo las vidrieras, el perfecto coro o el altar, sino la bóveda de crucería, así como la puerta principal, convirtiendo este templo en uno de los más importantes de estilo gótico de Reino Unido, lo que se une al interés por su estrecha vinculación con la Familia Real Británica. Además, este lugar es el hogar espiritual de la Orden de la Jarretera, la orden de caballería más importante de Reino Unido y que fue fundada en 1348 por el Rey Eduardo III. Cada año, la Orden se reúne y participa en una procesión por los terrenos de Windsor Castle que genera gran expectación por la presencia de la Familia Real.

Al salir del templo se accede a los Apartamentos de Estado y a los de semiestado, que están abiertos salvo que se realicen actos oficiales o ceremonias, por lo que es importante consultar la web oficial para tener la certeza de que se va a poder entrar en los rincones más bellos de Windsor y no llevarse sorpresas desagradables al quedarse sin verlos. En el caso de las Semi-State Rooms, están abiertas en los meses de invierno, por lo que los viajeros de verano no tienen acceso a ellos. Su estilo es gótico y rococó.

Interior de la Capilla de San Jorge del Castillo de WindsorInterior de la Capilla de San Jorge del Castillo de Windsor

Más atrayentes y fáciles de ver resultan los brillantes Apartamentos de Estado, para sentir por unas horas cómo vivía la Familia Real Británica y cómo son los lugares en los que reciben Visitas de Estado u organizan ciertos actos oficiales. Su decoración está formada por las piezas de la Royal Collection con obras de arte firmadas por artistas de la talla de Rembrandt o Rubens. Se puede decir muchas cosas, pero es un espacio para caminar, para ver y para sentir.

Para terminar dentro del recinto cerrado aparece la Casa de Muñecas de la Reina María, que sinceramente es el lugar menos llamativo, aunque tiene el privilegio de ser la casa de muñecas más grande del mundo, y por qué no decirlo, también la más famosa. Es una réplica en miniatura de una casa de la aristocracia que fue construida en 1920 para la Reina María, esposa del Rey Jorge V y abuela paterna del Reina Isabel II. Así se cierra una visita que se puede completar con un paseo por la localidad de Windsor, una belleza a tiro de piedra de Londres.

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