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5 razones por las que el eje Prado-Retiro tiene que ser declarado Patrimonio de la Humanidad
5 razones por las que el eje Prado-Retiro tiene que ser declarado Patrimonio de la Humanidad
VALOR EXCEPCIONAL

5 razones por las que el eje Prado-Retiro tiene que ser declarado Patrimonio de la Humanidad

En 2020, la UNESCO determinará si reconoce esta zona de Madrid como Patrimonio Mundial. Descubre qué motivos pueden ayudar a tomar una decisión positiva.

Jorge del Caz Martín

A lo mejor eres uno de los privilegiados que vive al inicio de la madrileña Calle Almadén, una de las entradas históricas al Barrio de las Letras pero que será también un acceso del que va camino de convertirse en el paisaje cultural "El Paseo del Prado y El Buen Retiro. Paisaje de las Artes y de las Ciencias". Con este nombre, Madrid ha comenzado la conquista del título de Patrimonio de la Humanidad para el eje Prado-Retiro. Así que, si eres uno de esos ciudadanos que ya vive en ese oasis de la gran ciudad, en 2020 puede que seas más afortunado todavía porque las ventanas de tus coquetos balcones miren hacia un lugar distinguido por la UNESCO.

El Estanque del Parque de El Retiro es un imprescindible de MadridEl Estanque del Parque de El Retiro es un imprescindible de Madrid

Para que un bien, ya sea material o inmaterial, sea declarado Patrimonio Mundial, se deben reunir una serie de requisitos. La UNESCO considera que son merecedores de esta distinción "aquellos lugares de la Tierra con un valor universal excepcional que trasciende las fronteras nacionales y cobran importancia para las generaciones presentes y venideras de toda la humanidad". Sin embargo, hay diferentes categorías dentro de esta definición, como monumentos, conjuntos históricos o paisajes culturales. En el caso del eje Prado-Retiro, aspira a esta última sección por ser una obra conjunta del ser humano y la naturaleza que ilustra la evolución de la sociedad en términos sociales, económicos y culturales.

La candidatura "El Paseo del Prado y El Buen Retiro. Paisaje de las Artes y de las Ciencias", que será sometida a un examen in situ por los evaluadores de la UNESCO entre agosto y octubre de 2019 antes de que decidan en verano de 2020 si le conceden el ansiado título, suma 200 hectáreas de extensión, abarcando desde Cibeles, pasando por el Paseo del Prado hasta llegar a Atocha, incluyendo también el Parque de El Retiro y el Barrio de Los Jerónimos. Si tienes dudas de por qué el eje Prado-Retiro debe ser declarado Patrimonio de la Humanidad, te contamos a continuación los 5 motivos fundamentales que pueden llevar a la UNESCO a fallar a favor de esta candidatura.

1. Una capital europea sin presencia en la lista de la UNESCO

España es el tercer país con más bienes inscritos en la lista Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, después de Italia y China. El devenir histórico es la principal causa que explica la importante riqueza cultural que baña su geografía. Muchas han sido las civilizaciones que han cruzado sus fronteras a lo largo de los siglos, desde los griegos y romanos, hasta los pueblos germánicos y los árabes. Más allá de sus culturas y tradiciones que dejaron su impronta inmortal en la sociedad del momento, los monumentos que construyeron son la viva imagen de su huella, un valor excepcional que ha sido reconocido por la UNESCO en 47 ocasiones, correspondiendo cada una de ellas al bien que ha ganado esta importante distinción.

Vista de la Puerta de Goya del Museo Nacional del PradoVista de la Puerta de Goya del Museo Nacional del Prado

Aunque la Comunidad de Madrid cuenta en su inventario cultural con cuatro bienes Patrimonio de la Humanidad, como así son El Escorial, Aranjuez, Alcalá de Henares y el Hayedo de Montejo, no podemos encontrar ninguno en la capital. Madrid es una de las pocas grandes ciudades europeas que todavía no tiene un hueco en este privilegiado club de la UNESCO. A pesar de que se trata de una urbe milenaria, parece que muchos turistas la identifican más como una gran metrópoli que como un rincón en el que poder descubrir y disfrutar de historia, arte, cultura, naturaleza o gastronomía. Sin embargo, ha llegado el momento de sacar partido al rico patrimonio madrileño, comenzando por el eje Prado-Retiro, que aspira a convertirse en el primer bien Patrimonio de la Humanidad de la capital española.

2. La cohesión de naturaleza y cultura en un mismo entorno

Cuando se recorre el Parque de El Retiro, no solo te reencuentras con la naturaleza en el que es el auténtico pulmón verde de la ciudad, sino que también se descubren recursos puramente culturales durante el paseo, como el Monumentos de Alfonso XII, el Palacio de Cristal o la Fuente del Ángel Caído. Algo parecido ocurre en el resto de zonas del paisaje cultural. El 75% de la superficie se corresponde con áreas verdes y en todo el perímetro se cuentan 21 elementos declarados Bien de Interés Cultural, entre los que se encuentran la Iglesia de San Jerónimo El Real, el Palacio de Cibeles o las sedes del Banco de España y de la Bolsa.

Palacio de Cristal, uno de los recursos culturales del Parque de El RetiroPalacio de Cristal, uno de los recursos culturales del Parque de El Retiro

Además, el entorno se nutre también de la riqueza que esconden muchos de sus edificios, especialmente los del Triángulo del Arte. Se trata de un rincón dentro del propio paisaje cultural ubicado en el Paseo del Prado en el que se encuentran los tres museos más importantes de Madrid: el Prado, el Reina Sofía y el Thyssen-Bornemisza. Sus colecciones son auténticos tesoros y reflejo de la evolución cultural de la humanidad, aunque se ven complementadas con otros centros de exposiciones como el Museo Naval, el Museo Nacional de Artes Decorativas, el CaixaForum, la Casa de América y el Museo Nacional de Antropología, todos ellos distribuidos por distintos rincones del eje. Tampoco hay que olvidar la Cuesta de Moyano, donde cerca de 30 casetas situadas en plena calle se dedican a la venta de libros. En lo que a la lectura se refiere, sobresale la anual Feria del Libro del Parque de El Retiro, otro ejemplo que demuestra que cultura y naturaleza van dadas de la mano en esta zona de Madrid.

3. La incorporación de la ciencia al paisaje urbano

Gracias al rey ilustrado Carlos III, que ha pasado a la historia con el sobrenombre de "mejor alcalde de Madrid", la capital vivió toda una revolución urbanística, siendo el momento en que se alumbraron las calles o se mejoró el sistema de alcantarillado. Destaca especialmente que el monarca supo aprovechar al máximo el valor que tenía ya en aquel momento el eje Prado-Retiro, porque fue cuando se construyeron en esta zona numerosos edificios con los que se pretendieron incorporar las ciencias a la vida cotidiana de los madrileños, por lo que mucho va a deberle la ciudad si finalmente alcanza el título de Patrimonio Mundial en 2020 para este espectacular rincón.

El Real Observatorio de Madrid fue construido por orden de Carlos IIIEl Real Observatorio de Madrid fue construido por orden de Carlos III

En este sentido, Carlos III ordenó construir a Villanueva el Gabinete de Historia Natural, un templo para las ciencias pero que acabaría convirtiéndose en la sede del Museo del Prado tras su finalización. Todavía mantienen su función primitiva otros centros científicos que el monarca mandó establecer en la zona de Prado-Retiro, como el Real Jardín Botánico y el Real Observatorio Astronómico. Gracias a estas intervenciones, se consiguió introducir la ciencia en el entorno urbano madrileño. Además, cabe destacar que las fuentes de Neptuno, Cibeles o la Puerta de Alcalá, obras que también forman parte de este paisaje cultural, se le deben a él. Tampoco podemos olvidar la Real Academia Española de la Lengua, institución que fue aprobada por Felipe V en 1714, cuya sede se encuentra junto al Museo del Prado.

4. La pinacoteca de arte europeo más importante del mundo

Tal y como hemos dicho, otra de las razones que pueden llevar a la UNESCO a declarar el eje Prado-Retiro como paisaje cultural otorgándole la distinción de Patrimonio Mundial son las obras de arte que atesoran los museos de la zona, pero especialmente las del Museo Nacional del Prado. Los cuadros que se refugian entre las paredes de las distintas sedes de esta pinacoteca son testimonios vivos de la creación humana, bienes muebles que cuentan con un alto valor artístico e histórico que las generaciones venideras también tienen que disfrutar. Desde las obras de Velázquez y Goya, máximos representantes de la escuela pictórica española que se exhibe en el Prado, hasta los óleos de los maestros italianos, flamencos o alemanes, con la visita a ese museo español se repasa toda la historia del arte europeo.

Sala dedicada a Velázquez en el Museo del PradoSala dedicada a Velázquez en el Museo del Prado

Por otra parte, a lo largo de sus 200 años la institución ha sabido unir en una misma experiencia su riqueza artística con el paisaje, aprovechando edificios históricos olvidados para extender su exposición, tales como el claustro de Los Jerónimos, el Casón del Buen Retiro y próximamente el Salón de Reinos. Esta es otra razón, junto con el tesoro artístico que custodian sus centenarios muros, por la que el Museo Nacional del Prado puede ser un peón fundamental en el tablero de juego de la candidatura del eje Prado-Retiro al Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, ya que con la rehabilitación de esos edificios ha demostrado siempre su firme apuesta por la conservación del patrimonio y el uso sostenible y responsable del mismo.

5. El primer paseo arbolado urbano de Europa

El jardín histórico más antiguo de Madrid es el Paseo del Prado, que cuenta con la declaración de Bien de Interés Cultural y siempre ha estado lleno de vida y en constante evolución. Sin embargo, no solo es el que más años carga a sus espaldas de la ciudad, sino también lo es de todo el viejo continente europeo. La primera ordenación de este célebre bulevar se produjo durante el reinado de Felipe II, en 1570, ya que era una zona muy concurrida por los habitantes de la villa desde el siglo XV por la cercanía a Los Jerónimos. Doscientos años después, Carlos III lleva a cabo la reforma más profunda de esta arteria urbana, embelleciéndolo con fuentes y jardines a través del proyecto que se denominó el Salón del Prado.

Iglesia de Los Jerónimos, pieza clave e histórica del Prado-RetiroIglesia de Los Jerónimos, pieza clave e histórica del Prado-Retiro

En el siglo XIX, llegaron al Paseo del Prado el Palacio de Linares y los edificios del Banco de España y la Bolsa, en el XX los hoteles Ritz y Palace y ya en pleno siglo XXI el CaixaForum con su espectacular jardín vertical. Como se observa, siempre ha sido una avenida fundamental en la vida madrileña, y más todavía en toda la articulación de la zona, una pieza clave de todo el puzzle de la candidatura Prado-Retiro al Patrimonio Mundial. Más allá de ser el paseo arbolado urbano más antiguo de Europa, es el fiel reflejo de la evolución social y cultural de la capital española.

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