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Desde Rioja, pasando por Burdeos hasta la Toscana, descubre las regiones vinícolas más increíbles del mundo
Desde Rioja, pasando por Burdeos hasta la Toscana, descubre las regiones vinícolas más increíbles del mundo
ENOTURISMO

Desde Rioja, pasando por Burdeos hasta la Toscana, descubre las regiones vinícolas más increíbles del mundo

El enoturismo está de moda y cada vez son más los viajeros que dedican parte de sus vacaciones a visitar los lugares en donde el vino es el principal protagonista.

Jorge del Caz Martín

El enoturismo es una de las modalidades turísticas más practicadas y demandadas en la actualidad. La extensión del consumo de vino, siempre de forma responsable, ha hecho que sus seguidores, los conocidos como wine lovers, se interesen cada vez más por la elaboración de esta importante bebida que forma parte de culturas tan importantes como la del Mediterráneo. Sin embargo, para procesar el vino se necesita uva, y no la de todos los sitios es igual. Las extensiones de viñedos han configurado maravillosos paisajes en los que naturaleza y tradición crecen unidas a través de las cepas. Rioja, Burdeos o Toscana son algunas de las regiones vinícolas más increíbles y visitadas del mundo, aunque hay otras muchas que os vamos a presentar a continuación que también atraen a un gran número de turistas.

Rioja

Una de las denominaciones de origen más conocidas y consumidas en todo el mundo es Rioja. El principal centro neurálgico se encuentra en las comunidades autónomas de La Rioja y País Vasco, donde se producen algunos de los vinos más vendidos del mercado. Además de los extensos viñedos que se reparten por los distintos rincones de estas regiones, también sobresalen las bodegas que se han levantado alrededor de ellos. Algunas de ellas han sido diseñadas por importantes arquitectos, como es el caso de Marqués de Riscal y Frank Gehry, donde la modernidad y el toque minimalista se han introducido a la perfección en un mundo marcado por la tradición y la antigua usanza.

Los vinos que se producen en La Rioja son unos de los más vendidos en todo el mundoLos vinos que se producen en La Rioja son unos de los más vendidos en todo el mundo

Algunos de los rincones que no debe perderse ningún wine lover son Laguardia, Elciego o Haro. Son tres pueblos en torno a los cuales se concentran algunas de las bodegas más famosas de la denominación de origen riojana. Además, en todos ellos se pueden disfrutar de experiencias gastronómicas con las que acompañar los vinos, así como otras tantas actividades que se han desarrollado para aprovechar el tirón del vino, como paseos en bici, a caballo o vuelos en globo para contemplar los viñedos a vista de pájaro.

Ribera del Duero

Ribera del Duero ha conseguido hacerse un importante hueco en el mercado internacional, siendo vinos de alta calidad que son producidos en diferentes partes de las provincias de Valladolid, Segovia, Burgos o Soria. Se trata de una denominación de origen surgida en 1982 y abanderada mayoritariamente por tintos, aunque también hay espacio para los rosados o claretes. Aunque hay diferentes puntos que luchan por alzarse con la capitalidad de la región, Peñafiel o Aranda de Duero son las principales localidades y en torno a las cuales se concentran algunas de las bodegas más visitadas por los enoturistas, muchos de ellos atraídos por la referencia del periódico The New York Times, que eligió Ribera del Duero como uno de los destinos imprescindibles para visitar en 2018.

El Castillo de Peñafiel rodeado por las cepasEl Castillo de Peñafiel rodeado por las cepas

Una de las postales que ningún viajero que pasa por Ribera del Duero debería perderse es la vista del imponente Castillo de Peñafiel desde las cepas, además de visitarlo, puesto que en su interior se encuentra el Museo Provincial del Vino, uno de los más visitados de toda la comunidad de Castilla y León. Por su parte, en la zona de Aranda de Duero y de Burgos sobresalen las bodegas subterráneas, algunas de ellas situadas en cuevas del siglo XVI, como es el caso de Bodegas Ismael Arroyo, que cuenta con cerca de 1200 metros cuadrados de galerías subterráneas excavadas en roca.

Toscana

¿Quién no ha soñado alguna vez con visitar la romántica región de la Toscana? La hemos visto en numerosas películas y series, pero hay que vivirla en primera persona para saber por qué desprende esa magia tan potente que hechiza a todo el mundo. El ambiente rural se respira en cada uno de los rincones de esta región vinícola ubicada en el centro de la bota italiana, donde los viñedos se extienden en amplias llanuras verdes y bucólicas repletas de cipreses, vegetación y encantadores pueblos empedrados en cuyas colinas despuntan castillos o iglesias.

Las calles de la Toscana, ItaliaLas calles de la Toscana, Italia

Son tres los pilares fundamentales que sostienen la riqueza vinícola de la Toscana: Chianti Classico, Brunello de Montalcino y Vino Nobile di Montepulciano. Estas tres variedades de vino y sus respectivas regiones son imprescindibles para todo wine lover que visite la zona. En Chianti, que se encuentra entre Florencia y Pisa, no solo hay que hacer paradas en las bodegas y viñedos, sino también en rincones como Montefioralle, una aldea medieval levantada en piedra que te enamorará con sus balcones repletos de flores y su armonía arquitectónica. Por su parte, en Brunello de Montalcino se respira el ambiente toscano en toda su magnitud, mientras que en Montepulciano la visita obligada está en Pienza, declarada Patrimonio de la Humanidad.

Burdeos

Una Ciudad Patrimonio de la Humanidad sirve de entrada a uno de los viñedos más extensos del mundo, Burdeos. Localizado en la región de Aquitania, y al igual que ocurre con la tradición vinícola del resto de casi toda Francia, las hileras de cepas y los châteaux son la seña de identidad de este rincón imprescindible para los amantes del enoturismo. Tintos, blancos y dulces, los vinos de Burdeos son algunos de los más exclusivos de todo el mundo.

 Una de las paradas obligatorias en Burdeos, el famoso Châteaux Cos D'Estournel Una de las paradas obligatorias en Burdeos, el famoso Châteaux Cos D'Estournel

Uno de los espacios de obligado paso se encuentra en la propia Burdeos, conocida como "la pequeña París", en cuyas orillas del río Garona se inauguró en 2016 un parque temático dedicado al vino, la Cité du Vin. De estilo futurista y construido en aluminio y cristal, se trata de un recorrido en el que los visitantes harán uso de sus cinco sentidos para conocer todo lo necesario sobre los viñedos de todo el mundo. Para disfrutar de los de esta región francesa, nada mejor que alquilar un coche y trasladarse hasta ellos, visitando también algunas de sus señoriales bodegas, como la famosa Cos d'Estournel, una de las muchas que organizan visitas guiadas para los wine lovers.

Valle del Colchagua

Los vinos chilenos cada vez están más de moda y se están ganando un merecido puesto entre los mejores del mundo. Las condiciones climáticas de este país, con la poderosa Cordillera de los Andes al este y el Océano Pacífica al oeste, hacen que la variedad vinícola sea sencillamente espectacular. Entre sus diferentes regiones, sobresale el Valle del Colchagua, que fue elegido por Sherman's Travel como uno de los destinos principales a nivel mundial para practicar enoturismo y se encuentra a unos 150 kilómetros de la capital del país, Santiago de Chile.

La bodega de vino del Valle de ColchaguaLa bodega de vino del Valle de Colchagua

La Ruta del Vino es uno de los productos turísticos más demandados de Chile y está pensada para conocer el Valle del Colchagua. Recorre desde los Andes hasta el Pacífico, integrando la visita de viñedos, bodegas, hoteles y restaurantes. A través de ella, los enoturistas catan los tintos de por ejemplo Bodegas Viña El Huique, o los blancos de las regiones más frías. Las hileras de cepas forman un paisaje maravillosa, con un rico contraste entre las zonas más montañosas y las que están próximas al mar. Uno de los puntos que no se pueden olvidar es Viña Santa Cruz, desde cuyo teleférico se contemplará la majestuosidad de este valle vinícola.

Mendoza

Argentina es uno de los países más bellos de América Latina, y los wine lovers también tienen rincones especialmente pensados para ellos entre su extensa geografía. Se trata de la región vinícola de Mendoza, situada en el centro del país y cerca de la Cordillera de los Andes. De hecho, el paisaje que se forma con las viñas verdes y las montañas nevadas de fondo prácticamente todo el año es sencillamente espectacular.

Las espectaculares vistas desde una viña en MendozaLas espectaculares vistas desde una viña en Mendoza

Mendoza se encuentra divida en cuatro subregiones: el Valle de Uco y las zonas Sur, Este y Norte. Hay que destacar que la primera se caracteriza por la plantación de Malbec, uva de tono morado y origen francés que se ha generalizado en Argentina, dando lugar a vinos exquisitos, y que en la Zona Norte se localizan más de la mitad de las bodegas con acceso al público, elaborando en ellas desde tintos y blancos hasta diferentes variedades de rosados. Sin embargo, si en lago coinciden las cuatro regiones es en que se puede disfrutar de un ambiente rural rico en naturaleza, cultura y patrimonio.

Región del Alto Douro

En el norte de Portugal se encuentra la Región Vitícola del Alto Duero, donde se producen las principales botellas del vino más famoso de Portugal, el Oporto, que presenta tanto variedades blancas como tintas. Desde el punto de vista turístico, la importancia de esta región radica en que se encuentra declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde el año 2001, por el paisaje cultural tan maravilloso que se ha ido formado a lo largo de los siglos, donde las extensiones de viñedos se han integrado entre pueblos o fortalezas medievales.

Las plantaciones de vino en la Región del Alto DouroLas plantaciones de vino en la Región del Alto Douro

En Alto Douro no solo es importante conocer el proceso de elaboración del vino Oporto y catarlo en las diferentes bodegas, sino que también hay que contemplar las diferentes plantaciones, muchas de las cuales se encuentran en terrazas montañosas, formando parajes realmente sorprendentes. El Duero es el río que baña la zona y a través de él se pueden descubrir los rincones de la región, ya que hay cruceros habilitados para ello. Imprescindible también es hacer una parada en Oporto, la segunda ciudad más importante de Portugal tras la capital, Lisboa, donde perderse en sus calles es toda una experiencia inolvidable.

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