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Qué ver en Viena
Qué ver en Viena
CAPITAL DE AUSTRIA

Qué ver en Viena

Viena es una de las capitales europeas más visitadas cada año por la riqueza cultural y arquitectónica que se vive en sus calles, donde la música clásica nunca falta.

Jorge del Caz Martín

Aunque Budapest es conocida como "La Perla del Danubio", Viena es otra de las joyas por la que también trascurre este caudaloso río europeo. La ópera, la huella de la legendaria Emperatriz Sissi, los palacios, sus impresionantes avenidas, su legado musical o sus elegantes edificios son solo algunos de los motivos que atraen a los miles de turistas que se acercan a la capital de Austria, una de las más fascinantes de toda Europa. No es de extrañar que su centro histórico fuera declarado en 2001 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. ¿Te vienes a conocer todos los secretos de esta encantadora ciudad?

Un paseo por la Ringstrasse de Viena

La Ringstrasse es la calle más famosa de la ciudad, destacando por la forma de anillo que presenta. Su origen histórico se sitúa en los últimos años del siglo XIX, cuando las murallas que rodeaban Viena se demolieron, siguiendo las trazas de esta avenida la forma de aquellos muros defensivos. Además, la Ringstrasse es perfecta para recorrer los puntos más emblemáticos de la capital de Austria.

La Iglesia Votiva de VienaLa Iglesia Votiva de Viena

Aunque se puede obtener una bonita panorámica de todos los edificios que se encuentran en esta calle gracias al tranvía que la recorre, hacerlo a pie siempre es mucho más especial, ya que podrás acceder al interior de muchos de ellos. El paseo comienza siguiendo la estela neogótica de finales del siglo XIX de dos de estas construcciones: la Iglesia Votiva, que recuerda a las grandes catedrales europeas y cuenta con una arquitectura interior y exterior impresionante, y el Ayuntamiento de Viena, cuyas dimensiones son tan sumamente increíbles que cuesta encontrar el final del edificio.

El Museo Nacional de ArteEl Museo Nacional de Arte

Cerca del ayuntamiento se emplaza la sede del poder legislativo nacional, es decir, el Parlamento de Austria, que fue construido en estilo neoclásico para rememorar que los inicios de la democracia se encuentran en la Antigua Grecia. Sobresale su exterior, ya que la visita interior, aunque guiada, no merece tanto la pena. Continuando la calle se llega a los simétricos Museo de Historia del Arte, que acoge las colecciones reales de los Habsburgo, y Museo de Historia Natural, todo un recorrido por la historia de la naturaleza. Sin embargo, de esta calle circular vienesa tampoco deberías dejar pasar la oportunidad de conocer el neobarroco Burgtheater o Teatro Nacional de Austria, la Universidad de Viena o el edificio de la Bolsa.

Qué palacios visitar en Viena

La capital de Austria fue, durante muchos siglos, la sede de una de las dinastías más poderosas de todos los tiempos, los Habsburgo. Hoy en día esta herencia imperial se refleja en los diferentes palacios reales que se conservan en Viena, auténticas joyas de la arquitectura que acogen en su interior verdaderos museos que conservan las estancias en las que la realeza austriaca disfrutaba de su privilegiada vida. Son varios los palacios que se pueden visitar en Viena y cada uno de ellos tiene un encanto especial y una historia particular que te enamorará.

El Palacio de Verano, AustriaEl Palacio de Verano, Austria

El Palacio Schönbrunn, el favorito de los turistas, se localiza a las afueras de Viena. Fue la residencia de verano de la Casa Imperial de los Habsburgo y destaca por su elegante interior y sus impresionantes jardines. Su panorámica desde la Fuente de Neptuno es realmente maravillosa, reflejando el poderío que la Familia Imperial Austríaca tuvo en el pasado, a pesar de que fuese en este palacio donde se produjera su ocaso, ya que Schönbrunn fue el lugar en el que Carlos I, último emperador de Austria, abdicó en 1918, acabando con una dinastía que había dominado Europa desde el siglo XIII.

También se tiene que visitar el Palacio de Hofburg, localizado en la zona céntrica de Viena. Se trataba de la residencia oficial de la Familia Imperial en la ciudad y en él se pueden visitar actualmente los Apartamentos Imperiales, el Museo de Sissi y la Real Platería. Sin embargo, también este conjunto palatino acoge hoy en día la Biblioteca Nacional o la Escuela de Equitación de Viena. El tercer palacio imperial que también merece una visita es el de Belvedere, construido en el siglo XVIII. Destaca por sus jardines y fuentes, aunque también por acoger la Galería de Arte Austríaco, donde podrás contemplar obras tan famosas como "El beso", de Klimt.

Otros lugares imprescindibles de Viena

Viena es una ciudad que ofrece multitud de atractivos culturales al turista, por lo que, además de todos los edificios de la Ringstrasse y de los tres palacios imperiales, también es interesante la visita a otros puntos, como la Catedral de San Esteban. A diferencia de los anteriores, la sede catedralicia vienesa presenta un auténtico gótico, siendo imprescindible su visita interior o la subida a su torre para disfrutar de una bonita vista de Viena.

La Iglesia de San Carlos Borromeo en VienaLa Iglesia de San Carlos Borromeo en Viena

Por otra parte, la Iglesia de San Carlos Borromeo también conserva todavía el verdadero barroco bajo el que fue construida. Lo más llamativo de este templo es su fachada, protegida por dos columnas que recuerdan a la de Trajano de Roma, aunque su interior es también muy interesante por las obras de arte que custodia, destacando los frescos de su techo, a los que se accede por un ascensor de cristal que permite verlos a escasos centímetros de distancia.

A diferencia de las anteriores iglesias, la Cripta Imperial, otro rincón de paso obligado para los turistas, presenta un estilo muchísimo más sencillo. Levantada en el siglo XVII, alberga los restos de buena parte de la dinastía austríaca, destacando la tumba de la enigmática Emperatriz Sissi por ser uno de los principales reclamos turísticos de este sepulcral templo.

Viena, capital de la música

Beethoven, Strauss o Mozart son tres de los maestros más famosos de la historia de Viena. Se trata de una ciudad que vive la música en cada rincón, especialmente en el entorno de la Ópera Estatal, una de las más afamadas de todo el mundo. Fue construida en estilo neoclásico y ha visto representar algunas de las obras más reconocidas de todos los tiempos. Su interior puede visitarse de forma guiada a determinadas horas y días. Además, en los alrededores varias empresas ofrecen pases para algunas obras, siendo esta una de las muchas cosas que puedes hacer en Viena. La Ópera es parada obligada, ya que es uno de los símbolos por excelencia de la capital de Austria.

Si por algo es famosa también Viena es por el Concierto de Año Nuevo que celebra cada 1 de enero. Tiene lugar en el Musikverein, que significa "club de música". La sala cuenta con una capacidad para casi 1.800 personas y es el lugar en el que actúa la reconocida Orquesta Filarmónica de Viena, siendo otro rincón al que acercarse si eres un incansable amante de la música.

La famosa estatua de StraussLa famosa estatua de Strauss

El parque Stadpark, uno de los más conocidos de la ciudad y situado en pleno centro histórico, también es un rincón para los seguidores de las melodías clásicas, ya que en él se encuentra la famosa estatua de Strauss, muy fotografiada por todos los turistas que se acercan a este parque de inspiración inglesa. Del mismo modo, cerca de este rincón verde, en la calle Domgasse 5, se encuentra la Casa de Mozart, el apartamento en el que el músico vivió entre 1784 y 1787.

Leopoldstadt y Grinzing, barrios alternativos en Viena

Viena puede abrumar a algunos turistas que se ven intimidados por la explosión de arte y arquitectura que se vive en cada rincón del centro de la ciudad. Para ello, existen dos barrios muy alternativos y diferentes a las afueras del casco histórico en los que poder desconectar de la suntuosidad de las calles más céntricas. Por una parte, al norte de la capital, en concreto en el distrito 19, se encuentra el Grinzing, el barrio de los viñedos de Viena. Se llega en el tranvía 38 y en él podrás disfrutar de los típicos heuriger, es decir, tabernas donde se sirve vino joven de la región mientras se degustan platos tradicionales.

Las calles de VienaLas calles de Viena

Por otro lado, también merece una visita el barrio de Leopoldstadt, el más colorido de todo Viena donde se concentra el espíritu bohemio de alguno de sus habitantes. Además de los sorprendentes edificios que contemplarás en él, es también reclamo turístico por el parque Prater, el lugar donde se sitúa la famosa noria de la ciudad.

Completa tu visita a Viena

La capital de Austria es un buen sitio para disfrutar también del paladar. Dentro de la gastronomía vienesa destaca el Wiener Schnitze, es decir, el escalope vienés, que en su forma tradicional suele ir acompañado de algún tipo de ensalada, aunque muchos restaurantes lo sirven también con patatas fritas. De postre no lo dudes y escoge la tarta Sácher, la más conocida de la repostería austriaca.

Tampoco puedes irte de Viena sin pasar por algunos de sus centenarios cafés. De hecho, la UNESCO incluyó en 2011 acudir a este tipo de establecimientos dentro de la Lista de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad como "práctica social". Son muchos los que encontrarás a lo largo y ancho de la ciudad, aunque si eres de esos a los que le pierde el dulce tienes que acercarte hasta el Café y Pastelería Demel. Este café cuenta con una carta deliciosa de tartas, mazapanes y pasteles y destaca por su salón rococó de más de 200 años de historia.

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