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Qué ver en Praga, la capital de cuento de República Checa
Qué ver en Praga, la capital de cuento de República Checa
GUÍA PRÁCTICA

Qué ver en Praga, la capital de cuento de República Checa

La ciudad de Praga se encuentra dividida en varios distritos en torno a los cuales se distribuyen sus principales monumentos, testigos vivos de su larga historia.

Jorge del Caz Martín

No hay ningún turista que al visitar la capital de República Checa no se vaya con la sensación de haber descubierto una ciudad de cuento. Praga es una de las mejores opciones para disfrutar de una escapada por el centro de Europa, ya que se puede conocer perfectamente en un fin de semana al no ser excesivamente grande. Además de que sus precios no son elevados, destacando que el aeropuerto de la ciudad tiene conexiones con compañías aéreas low cost. Si se quiere ampliar la estancia, cuenta con destinos turísticos muy próximos e interesantes, como es el caso de la ciudad balneario de Karlovy Vary o de Viena. El Puente de Carlos, el Reloj Astronómico, el Castillo, la Torre de la Pólvora o la Isla de Kampa son algunos de los atractivos turísticos más importantes de Praga, aunque te esperan otras muchos más monumentos por los que también tienes que pasar para disfrutar al máximo de esta pintoresca capital europea cuyo encanto de origen medieval no ha sucumbido al paso del tiempo.

La capital checa es una ciudad preciosa con mucha historia y una arquitectura preciosaLa capital checa es una ciudad preciosa con mucha historia y una arquitectura preciosa

El casco histórico de Praga está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1992. La ciudad se encuentra dividida en tres grandes distritos que pueden servirte de ayuda a la hora de organizar una ruta turística por sus diferentes calles, siendo estos la Ciudad Vieja, la Ciudad Nueva y la Ciudad Pequeña. Visitando las tres zonas anteriores te darás cuenta de la evolución artística e histórica de Praga, que vivió su máximo esplendor durante el siglo XIV bajo el reinado de Carlos IV de Alemania, Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y Rey de Bohemia. De hecho, los restos mortales del monarca reposan en la catedral de la ciudad, demostrando el cariño que en vida sintió por la actual capital de República Checa. Te contamos a continuación los atractivos turísticos de cada una de las tres ciudades en las que se divide Praga para que no te pierdas ni un solo detalle en tu visita.

Ciudad Vieja de Praga

La visita a Praga comienza en la Ciudad Vieja o Staré Mesto, el distrito con más historia de la capital checa al que accedemos desde la famosa Torre gótica de la Pólvora. Sin embargo, el corazón de esta zona es la Plaza de la Ciudad Vieja, el punto de encuentro tanto para turistas como para los lugareños. En cuanto a los primeros, aquí se encuentran parte de los principales monumentos del distrito, además de ser el punto donde la mayor parte de empresas de tours turísticos se promocionan, mientras que para los habitantes de Praga es un sitio de reunión por ser rincón de celebraciones, como el tradicional mercadillo navideño que se repite cada año.

La Iglesia de Nuestra Señora de Tyn ha sido apodada como La Iglesia de Nuestra Señora de Tyn ha sido apodada como "catedral de los burgueses"

En la Plaza de la Ciudad Vieja destaca el majestuoso gótico de la Iglesia de Nuestra Señora de Tyn, cuyas altas torres que están coronadas con puntiagudos chapiteles son las protagonistas del cielo de Praga, a pesar de que el resto del cuerpo del templo quede oculto por las casas que lo rodean, aunque seguramente ese es también parte del encanto de Tyn, llegar hasta el pie de la iglesia y contemplar su grandeza. En su interior, al que se puede acceder de forma gratuita, sobresale la decoración barroca, al igual que el órgano, el más antiguo de la ciudad.

El Reloj Astronómico es el auténtico imán de turistas de Praga. Se encuentra situado en la pared sur del Ayuntamiento, siendo un reloj medieval que a las horas en punto muestra "El paseo de los Apóstoles", doce figuritas que bailan al son de las doce campanillas que marcan la hora. Sin embargo, algo que pocos turistas conocen es que se puede observar este mismo mecanismo desde dentro, que también es bastante curioso, si accedes a la visita interior del edificio del consistorio antes de que vaya a marcar la hora en punto.

A cada hora en punto entre las 8 de la mañana y las 9 de la noche, el reloj es un escenario teatralA cada hora en punto entre las 8 de la mañana y las 9 de la noche, el reloj es un escenario teatral

La amplia extensión de la Plaza de la Ciudad Vieja da cabida a otro monumento más, la Iglesia de San Nicolás. Este templo jesuita es la obra maestra del barroco checo y su sencillez exterior engaña con el rococó de su decoración interior, sobresaliendo los frescos de la cúpula. Desde el campanario se divisa una de las panorámicas más bonitas de Malá Strana o Ciudad Pequeña de Praga. Por su parte, la mejor panorámica de la Ciudad Vieja se contempla desde el Parque de Letná, donde se encuentra el famoso Metrónomo de la capital checa.

Dentro de Staré Mesto se encuentra otro pequeño distrito que también hay que visitar, tanto por su alcance histórico como por el sentimental. Se trata del Barrio Judío o Josefov, el que en su día fue un gueto judío que actualmente es símbolo de reconciliación, paz, tolerancia y libertad. Dentro se pueden visitar seis sinagogas en las que se repasa la historia de la comunidad judía en Praga y también la evolución artística a lo largo de los siglos en el barrio.

El antiguo cementerio judío es el más antiguo de EuropaEl antiguo cementerio judío es el más antiguo de Europa

De entre todas, ningún turista puede perderse la Sinagoga Española, de inspiración mudéjar, la Sinagoga Maisel, hoy dedicada a museo, o la Sinagoga Pinkas, que es un homenaje a las víctimas del holocausto. También hay que pasar por el Cementerio Judío, que te trasladará a otra época entre lápidas de piedra gris apiladas unas con otras. Si pasas por Praga tienes que pasar por Josefov.

Ciudad Pequeña de Praga

Malá Strana es como se conoce en checo a la Ciudad Pequeña, que está organizado en torno al Castillo de Praga a orillas del Moldava, el río que atraviesa la capital de República Checa. Para llegar hasta él hay que pasar por el Puente de Carlos, que data del siglo XIV-XV y es el más antiguo de la ciudad, destacando el tono negro que presenta su piedra y las 30 estatuas barrocas que se le añadieron en el siglo XVII a cada uno de sus laterales, aunque son meras copias de las originales, que se custodian en el Museo Nacional. Debajo del puente tienes que pasear por la Isla de Kampa, donde se encuentra el famoso Muro de John Lennon.

En la Isla de Kampa están los restaurantes más románticos de PragaEn la Isla de Kampa están los restaurantes más románticos de Praga

En Malá Strana te encontrarás palacios barrocos de influencia italiana que se construyeron por los nobles de la ciudad para estar más cerca del castillo y, por consiguiente, del rey. El Castillo de Praga es el más grande del mundo, aunque realmente es un conjunto arquitectónico que da cobijo a diferentes edificios. Uno de los más importantes es la Catedral de San Vito, la joya gótica de República Checa en la que eran coronados los reyes de Bohemia. También se visita el Antiguo Palacio Real, residencia de los monarcas hasta el siglo XVI que cuenta con muestras de diferentes estilos artísticos fruto de las reformas que cada uno de ellos iban haciendo. La estancia más impresionante del edificio es el Salón de Vladislav, de estilo gótico y techo estrellado que es uno de los salones más grandes e impresionantes de Europa. También dentro del Castillo de Praga se encuentra el Callejón del Oro, una callecita en la que se levantaron numerosas casas de colores que fueron ocupadas por orfebres, despuntando entre ellas también la casa de Franz Kafka, famoso escritor bohemio autor de "La Metamorfosis".

En otro tiempo, Malá Strana fue un suburbio en lugar de un barrio bonitoEn otro tiempo, Malá Strana fue un suburbio en lugar de un barrio bonito

Ya en la parte baja de Malá Strana hay que pasar por la Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria, puesto que se trata de uno de los grandes centros de peregrinación católicos del mundo, al darse culto dentro de ella a la famosa estatua del Niño Jesús de Praga, que no alcanza el medio metro de altura y su origen es español, ya que pertenecía a los Duques de Nájera, hasta que María Manrique de Lara y Mendoza se casa con un noble checo y se lleva consigo la imagen. A modo de curiosidad, dependiendo del momento en que se visite la iglesia se verá al Niño Jesús vestido de una forma u otra, ya que cuenta con su propio armario, cambiándole la túnica regularmente. También en este barrio, y cerca del castillo, hay que visitar El Loreto de Praga, una iglesia monacal en la que se encuentra una réplica de la casa de la Virgen María y cuyo claustro es un remanso de paz. Del mismo modo, levantando la vista en este barrio parecerá que te topes con la punta de la Torre Eiffel, pero se trata de la Torre de Pet?ín, de 60 metros de altura y a la que se debe subir para contemplar la mejor panorámica de toda la ciudad.

Ciudad Nueva de Praga

Nové M?sto es la Ciudad Nueva de Praga, fundada a finales del siglo XIV por Carlos IV. El epicentro del distrito es la Plaza de Wenceslao, alrededor de la cual se encuentran los organismos financieros y culturales más importantes de la capital. De este modo, en ella se encuentran los hoteles históricos de Praga, como el Julis, el Europa o el Adria. Sin embargo, sobresale principalmente el edificio neoclásico del Museo Nacional.

La Plaza de Wenceslao es el lugar perfecto para pasar tu tiempo libreLa Plaza de Wenceslao es el lugar perfecto para pasar tu tiempo libre

Otro de los lugares por los que hay que pasar en Nové Mesto es el Teatro Nacional, una portentosa construcción del siglo XIX, o la Ópera Estatal, ambos conjuntos representante de la cultura checa y orgullo de todo el país. Ningún turista puede perderse tampoco a orillas del Moldava la famosa Casa Danzante, una de las grandes muestras del deconstructivismo europeo desde cuya terraza, en la que hay que tomar algo para poder acceder, se observa una panorámica muy bonita del río y el Puente Carlos.

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