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Qué ver en Lugo, la ciudad romana de Galicia
Qué ver en Lugo, la ciudad romana de Galicia
CIUDAD AMURALLADA

Qué ver en Lugo, la ciudad romana de Galicia

Descubre esta pequeña ciudad gallega en la que podrás disfrutar de todas las reliquias que conserva desde la época romana.

Brais Besteiro

Lugo es una ciudad gallega capital de la provincia del mismo nombre. Aunque no se caracteriza precisamente por sus dimensiones (es la cuarta más grande de Galicia), destaca de ella ser la más antigua ya que fecha su fundación en el 25 a.C por el magistrado romano Paulo Fabio Máximo y que tomó su nombre (Lucus Augusti) de emperador Augusto.

Su encanto reside en que aún hoy en día sigue conservando ese espíritu vinculado con sus raíces pero ha seguido evolucionando en otros muchos aspectos, brindando tanto a sus habitantes (lugueses o lucenses) como a sus visitantes de todo tipo de servicios.

La muralla romana

Sin duda lo más destacable de esta ciudad es su muralla, una construcción de defensa romana que se mantiene en perfectas condiciones pese al paso de los años. Siendo la única de Europa que se mantiene totalmente en pie, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2000; y desde octubre de 2007 está hermanada con la Gran Muralla China de Qinhuangdao.

La muralla se puede recorrer íntegra por encimaLa muralla se puede recorrer íntegra por encima

Con una longitud de 2.266 metros (la cual se pueden recorrer íntegramente), sus muros separan la zona más antigua de la ciudad de la zona más nueva que representa el crecimiento urbanístico de la misma. Totalmente integrada, ha pasado de ser un sistema de defensa a formar parte del día a día de la ciudad entre la que circulan incluso los coches. De las 86 torres que tenía originalmente en la actualidad se conservan 71, de las cuales 60 son de planta circular y 11 cuadrangular. Destaca entre todas ellas la llamada A Mosqueira por mantener en altura dos de los ventanales que la hacían aún más impresionante antiguamente.

La muralla cuenta con 10 puertas de acceso: cinco desde su construcción en la época romana y otras cinco abiertas posteriormente para facilitar el acceso debido a la expansión extramuros de la ciudad. Por la Puerta de San Pedro entraban las calzadas romanas procedentes de la actual Astorga y la ciudad portuguesa de Braga así como el Camino de Santiago en su variante conocido como Camino Primitivo; por la Porta Nova (trad. Puerta Nueva) la de Betanzos; y por la Porta Falsa (trad. Puerta Falsa) se iba directamente a la cosa, más concretamente al puerto del actual Lugo de Llanera, en Asturias.

Fue a partir del 1853 cuando se abrieron las más recientes: la de San Fernando, la de la Estación de tren (1875), la de Obispo Izquierdo (1888), la de Obispo Aguirre (1894) y la de Obispo Odoario (1921).

Para subir a la muralla se puede hacer a través de 6 accesos abiertos actualmente mediante escaleras colindantes a la construcción y siempre desde la parte interior interior: en la Plaza de Campo Castelo; en la Plaza do Cantiño; y junto a la Porta da Estación, Porta Nova y Porta Miñá; también a través de una rampa junto a Porta de Santiago, justo delante de la Catedral.

En la zona viaje de Lugo se pueden encontrar una gran cantidad de baresEn la zona viaje de Lugo se pueden encontrar una gran cantidad de bares

Para saber más sobre la gran historia de esta construcción, en la Praza do Campo número 11 se encuentra el Centro de Interpretación de la Muralla en el que en cada una de las plantas se puede conocer una de las etapas de la ciudad con distintas recreaciones, así como vídeos explicativos en el que se cuenta cómo los habitantes ven y conviven día a día con ella. De entrada gratuita, se puede visitar cualquier día de la semana entre las 11 de la mañana a las 6 de la tarde.

Puente romano

Al suroeste de la ciudad nos encontraremos con el río gallego más importante, el Río Miño. Lugo se ha expandido más allá de sus orillas por lo que actualmente cuenta con varios puentes que lo cruzan, destacando sobre el resto el Puente Romano. Este fue construído en el siglo I pero posteriormente sufrió distintas modificaciones más modernas en los siglos XII, XIV y XVIII. Aún sigue abierto al paso de coches aunque cada vez es más interrumpido gracias a la construcción reciente de otro puente para así desviar el tráfico de la antigua carretera de Santiago con el centro de la ciudad.

Termas romanas

Junto al mencionado puente romanos nos encontramos con el Balneario de Lugo que, como toda ciudad romana que se preste, en su momento fue muy rica en este tipo de servicios (al igual que pasa en otras ciudad gallegas como Ourense). Actualmente dentro del edificio del balneario se encuentran las termas romanas que se construyeron casi al mismo tiempo que se ponían las primeras piedras de la ciudad.

Pese a estar dentro del recinto del balneario privado, cuenta con horarios de visita de lunes a sábado de 9 de la mañana a 9 de la noche y los domingo sólo hasta la 1 del mediodía.

Zona vieja

Como ya se ha ido explicando, Lugo cuenta con dos partes, la zona más nueva y la zona vieja que, al igual que en otras muchas ciudades de cierta antigüedad, se conserva dentro de sus posibilidades con un aspecto muy parecido a la época en la que fue construída. Dentro de ella se puede pasear por callejuelas entre edificios de poca altura y empedradas calles como si de antiguas calzadas se tratase.

Interior de la catedral de LugoInterior de la catedral de Lugo

Pero a la hora de moverse por esta zona hay varios monumentos de visita obligatoria. En primer lugar estaría la Catedral de Santa María, un templo católico de estilo románico construido entre 1129 y 1273. No obstante se conoce a través de los escritos que fue levantado sobre una antigua iglesia que fechaba del siglo I considerándose la primera iglesia de la ciudad. Como su nombre indica, está dedicada a Santa María, conocida como la Virgen de los Ojos Grandes. En su interior se encuentra uno de sus bienes más preciados que es el retablo mayor. Este se vio gravemente dañado tras el terremoto de Lisboa en 1755 por lo que tuvo que ser dividido en varios fragmentos, dos de los cuales se encuentran actualmente en su interior. Además también cuenta con el privilegio papal de tener una exposición permanente de Santísimo Sacramento, algo que incluso aparece reflejado en el escudo de la ciudad (con un cáliz y una hostia) así como denominarse Lugo como 'la ciudad de Sacramento'.

Otro edificio que se puede ver en el centro de la ciudad es la Iglesia de San Pedro. Situada en la Plaza da Soidade (trad. Plaza de la Soledad), es un templo católico que pertenece a la Orden de los Franciscanos definido por muchos autores como "la síntesis de la arquitectura franciscana y dominica en Galicia". Junto a este se encuentra también el Museo Provincial ubicado en el antiguo Convento de San Francisco. En él podemos encontrarnos desde colecciones de mosaicos del siglo III, colecciones de arte sagrado y muestras de imaginería manierista y gótica. También cuenta con una sala de Prehistoria y Arqueología. Desde el año 2010 también cuenta con una espacio dedicado a los dibujos y grabados gallegos de varios autores como Castelao. Destaca dentro de él el claustro del antiguo convento, uno de los escasos claustros franciscanos que aún permanece intacto en la actualidad.

Puedes disfrutar tanto de la gastronomía del interior como la de la costaPuedes disfrutar tanto de la gastronomía del interior como la de la costa

Para seguir disfrutando de la historia de la ciudad, es de gran interés también la Casa de los Mosaicos. En su interior se encuentran restos de varios mosaicos del siglo III y comienzos del IV. El más llamativo es el de la antesala y de 'oecus', con varios motivos geográficos y figurativos. Además cuenta con varias proyecciones audiovisuales que reproducen de manera virtual como era esa antigua vivienda romana, así como también de los orígenes y desarrollo de la propia ciudad de Lugo. La entrada también es gratuita de jueves a sábado de 11:30 a 13:30 y de 17:00 a 19:00; y los domingos 11:30 a 13:30. En verano el horario se amplía también desde los martes.

La gastronomía

Destacar de Lugo que también es una de las ciudades más baratas de Galicia y de España por lo que sus precios en la gastronomía no podían ser menos. A pesar de ser una ciudad del interior de la comunidad, sus restaurantes cuentan siempre con el mejor pescado fresco así como de carnes de gran calidad de las granjas de pueblos cercanos. Gracias a esto se puede disfrutar tanto de un buen pulpo á feira preparado a la antigua usanza como de las carnes de las famosas vacas gallegas.

Por supuesto, y como en toda ciudad gallega que se precie, el momento de ir a los bares a disfrutar de un vino acompañado de una buena tapa (¡gratis!) es otra de sus actividades más recurrentes. Entre las callejuelas de la zona vieja se puede encontrar una gran cantidad de locales tanto modernos como las antiguas tascas. En toda ellas se puede disfrutar de los mejores vinos gallegos debido a la gran cercanía que tiene la ciudad con la Ribeira Sacra, tierra de las mejores vides de Galicia.

La fiesta de Arde Lucus

Desde el año 2001 se celebra todos los años a mediados del mes de junio la fiesta conocida como Arde Lvcvs para conmemorar los orígenes tanto romanos como castrexos (castreños) de la ciudad amurallada. En 2017 fue declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional debido a que en sus últimas ediciones reunió a más de un millón de visitantes.

La fiesta de Arde Lucus es de Interés Nacional / Turismo.galLa fiesta de Arde Lucus es de Interés Nacional / Turismo.gal

Para ello todo la ciudad se convierte en una antigua urbe romana en la que se puede disfrutar de todo tipo de actividades como por ejemplo un campamento romano; bodas celtas; un mercado artesanal donde se pueden degustar productos típicos de la época; un circo romano; la recreación del asedio de la ciudad romana; peleas de gladiadores... Pero sin duda lo que más destaca es que todo visitante que se precie, tanto lugués como foráneo, se disfraza o bien de romano con los diferentes trajes (túnicas, armaduras, lanzas, etc.) o de castrexos, caracterizados principalmente con muchas pieles. Impresionantes vestimentas que muchas veces tardan en elaborarse casi un año.

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