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Templo de Debod, una joya del mundo egipcio en Madrid
Templo de Debod, una joya del mundo egipcio en Madrid
MONUMENTOS

Templo de Debod, una joya del mundo egipcio en Madrid

Descubre la trepidante historia de esta fascinante construcción de origen egipcio que desde 1972 forma parte del patrimonio artístico y arquitectónico de la capital de España.

Jorge del Caz Martín

Al inicio de la famosa Calle Ferraz, en un promontorio verde conocido como Monte del Príncipe Pío, se encuentra uno de los tesoros más importantes del patrimonio artístico madrileño. Levantado al otro lado del Mar Mediterráneo y reconstruido pieza a pieza como si de un rompecabezas se tratara, el Templo de Debod es una de las atracciones turísticas más destacadas de Madrid y con la que muchos turistas llegan a encontrarse por casualidad al pasear por el centro de la capital. Pocos se paran a pensar cuando lo visitan que se están adentrando en el monumento más antiguo de la ciudad y uno de los más ancianos del país, puesto que carga a sus espaldas con más de 2.200 años de antigüedad. La postal que forma al atardecer es una de las más célebres de Madrid, otro de los motivos para visitarlo. El Templo de Debod es un imprescindible en tu lista de cosas que ver en Madrid y nosotros te contamos a continuación todos sus secretos.

Breve historia del Templo de Debod

En el siglo II a. C. comenzó la construcción del Templo de Debod por orden del rey Adijalamani de Meroe, siendo proyectado como una capilla en la que se quería dar culto al dios Amón. Posteriormente, el templo fue ampliado por la Dinastía Ptolemaica, y su decoración fue totalmente rematada una vez Egipto pasó a ser una provincia romana, contando con la supervisión directa de emperadores como Augusto o Adriano.

La construcción del Templo de Debod por orden del rey Adijalamani de MeroeLa construcción del Templo de Debod por orden del rey Adijalamani de Meroe

En el momento en el que Egipto se convierte al cristianismo, el culto a sus dioses se convierte en una tradición pagana, comenzando la época negra del Templo de Debod, cuando fue abandonado y utilizado por nómadas. No es hasta el siglo XIX cuando encontramos las primeras referencias escritas de este santuario, gracias a una exploración francesa ordenada por Napoleón al suizo Johann Ludwig Burckhardt. Debod no volvería a ser protagonista en la historia hasta la construcción de la Presa de Asuán, cuando el peligro sobre su desaparición estuvo más vivo que nunca.

Cómo llegó el Templo de Debod a Madrid

Quién construyó el Templo de Debod, qué función tenía, a quién estaba dedicado o cómo era realmente no son las preguntas que más se hacen los turistas de Madrid, aunque ya las hayamos contestado, sino que la más repetía es cómo está joya de la arquitectura egipcia se encuentra en un parque de la capital española. Rodeado de un estanque que trata de atrapar su magia a través de su constante reflejo y que recuerda al agua del Nilo, este templo fue un regalo del Gobierno de Egipto al de España en 1968, después de haber ayudado a la salvaguarda de los templos de Nubia. ¿Salvarles de qué? La construcción de la Presa de Asuán tenía por consecuencia que muchos de ellos quedasen ocultos y destruidos bajo las aguas, por lo que con el patrocinio de la UNESCO se consiguió salvar a estos diamantes de la milenaria cultura egipcia.

Fue un regalo del Gobierno de Egipto al de España en 1968Fue un regalo del Gobierno de Egipto al de España en 1968

Todos los países que participaron de esta operación de rescate fueron recompensados por Egipto con un templo, las mejores gracias que podían recibir. Estados Unidos fue obsequiado con el Templo de Dendur, pudiendo ser visitado actualmente en el Metropolitan Museum de Nueva York. Por su parte, Italia y el Museo Egipcio de Turín exponen el Templo de Ellesiya, mientras que Países Bajos colocó su premio, el Templo de Taffa, en el Rijksmuseum van Oudheden. España no quiso que los turistas tuvieran que pagar por visitar el regalo egipcio y decidió cederlo al Ayuntamiento de Madrid, colocándolo tras varios años de reconstrucción en la Montaña del Príncipe Pío, siendo inaugurado en 1972. Desde entonces, es un espectador más del paso de los años en la capital, viendo como su alrededor cambia y se moderniza mientras que él sigue transmitiendo la esencia antigua que tanto gusta a sus visitantes.

Cómo llegar al Templo de Debod

Al final de la Gran Vía, cerca de Plaza de España y próximo a los Jardines de Sabatini. Ese podría ser el emplazamiento aproximado del Templo de Debod para indicarle a alguien que no conoce la ciudad. Lo cierto es que Madrid cada vez es más grande y, aunque se puede llegar caminando fácilmente hasta este monumento si se está por el centro, también existen líneas de transporte público para acercarse hasta él.

Se puede llegar caminando fácilmente hasta este monumento si se está por el centroSe puede llegar caminando fácilmente hasta este monumento si se está por el centro

Las estaciones de metro de Plaza de España (líneas 3, 10 y 2) y Ventura Rodríguez (línea 3) son las más cercanas a esta joya de la arquitectura egipcia. También se encuentra cercana a ella, aunque no tanto como las anteriores, la estación de Cercanías de Príncipe Pío, que está conectada con las líneas C-1, C-10 y C-7, contando también con correspondencia de las líneas 6 y 10 de metro. Pero, como hemos dicho, nada mejor que disfrutar de un paseo por Madrid e ir a pie hasta el Templo de Debod. De esta forma, llegarás con las suficientes ganas de tumbarte o sentarte en el césped que lo rodea para contemplarlo en la distancia antes de entrar a conocerlo.

Cuándo visitar el Templo de Debod

La ventaja de este templo respecto a otros que repartió Egipto es que se encuentra al aire libre, por lo que los turistas pueden disfrutar de él siempre que quieran sin pagar entrada. De hecho, entrar a conocer los secretos del edificio es también gratis, pudiendo observar los relieves interiores iluminados con una tenue luz o maquetas explicativas que te cuentan cómo era el edificio en sus orígenes. La plataforma que sostiene el conjunto sobre las aguas es un paseo obligado para acercarte hasta las dos puertas de acceso de piedra arenisca que han sobrevivido al paso del tiempo. Hoy en día han cambiado el desierto y el cercano río Nilo por el Edificio España de la plaza a la que da nombre, al que miran cada día.

Los turistas pueden disfrutar de él siempre que quieran sin pagar entradaLos turistas pueden disfrutar de él siempre que quieran sin pagar entrada

Sin duda, la mejor hora para visitar el Templo de Debod es al atardecer. Ver caer el sol y disfrutar del crepúsculo desde este maravilloso y hechizante edificio conseguirá que, por un breve instante, regreses al antiguo y mágico Egipto. Al final del parque, además, se contempla una de las panorámicas más bonitas de Madrid, divisando el Palacio Real, la Catedral de La Almudena o la Casa de Campo.

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