Menú
Qué ver y qué hacer en Conil de la Frontera, el paradisíaco pueblo blanco de la Costa de la Luz
Qué ver y qué hacer en Conil de la Frontera, el paradisíaco pueblo blanco de la Costa de la Luz
RINCÓN GADITANO

Qué ver y qué hacer en Conil de la Frontera, el paradisíaco pueblo blanco de la Costa de la Luz

Conil de la Frontera es uno de los pueblos gaditanos más visitados gracias al encanto de sus calles y de sus playas.

Almudena Rubio Rueda

A orillas del Océano Atlántico, en la provincia de Cádiz, se sitúa un pueblo cargado de encanto, no solo por su paisaje, también por su gastronomía y por su gente. Conil de la Frontera se ha convertido en los últimos años en uno de los lugares más turísticos de Andalucía, y es que son muchas las personas que deciden pasar sus vacaciones en este pueblo pesquero.

Conil de la Frontera cuenta con unas idílicas playas y calas que no dejan indiferente a nadie, y que incluso enamoran. El pueblo tiene numerosos lugares que ofrecer, que hacen que sea una visita única y que muchos quieran repetir año tras año. Situado en la Costa de La Luz, Conil es indudablemente uno de esos lugares que hay que visitar, al menos, una vez en la vida.

Playas y calas

Las kilométricas playas que hay en Conil de la Frontera permiten que, en verano, haya espacio suficiente entre la gente que desea disfrutar de ellas. En el pueblo se pueden encontrar varias playas, como la de los Bateles, la de la Fuente del Gallo, la de la Fontanilla o la del Roqueo, y todas ellas pueden presumir de tener una belleza extraordinaria. En ellas el verde de la vegetación se mezcla con el azul turquesa de sus aguas, con una arena fina y tostada, y están rodeadas de acantilados donde se aprecia la naturaleza en todo su esplendor.

Los atardeceres de Conil de la Frontera son dignos de verLos atardeceres de Conil de la Frontera son dignos de ver

Sin embargo, si lo que se desea es huir de la afluencia turística, en Conil también se encuentran las diferentes calas y playas escondidas, que cuentan con una gran belleza. La Cala del Aceite es una de las más conocidas, pero también destacan las Calas de Roche, o de Melchor.

Y si las playas son muy atractivas durante el día, cuando cae el sol lo son todavía más. Los atardeceres de Conil son todo un espectáculo natural digno de ver, por lo que es recomendable que durante la estancia en el pueblo se invierta tiempo en ellos. Cuando el sol se mete en el mar puede ser visto desde varias perspectivas, aunque una de las más bonitas es desde las playas de los Bateles o de la Fuente del Gallo, ya que el sol se esconde entre el cabo de Roche, donde se encuentra el faro.

Tiempo de ocio

Conil de la Frontera es uno de los llamados 'pueblos blancos' ubicados en la costa gaditana, por lo que no solo tiene la playa para disfrutar, también cuenta con numerosas actividades que lo hacen aún más llamativo. Una de ellas es la posibilidad de hacer surf en sus playas, sobre todo en la playa del Palmar, ubicada a escasos kilómetros del pueblo, o las rutas a caballo o en bici que se ofrecen.

Hay numerosas calas en Conil, como las calas de RocheHay numerosas calas en Conil, como las calas de Roche

Por otro lado, la oferta gastronómica también es digna de deleitar. En el pueblo hay numerosos bares, terrazas y restaurantes donde poder probar todas las variedades existentes de atún, el pescado por excelencia del lugar. Al ser un pueblo pesquero y agricultor, el producto de la zona es de lo más exquisito, y existe una gran variedad de especies dignas de probar.

Cuando cae la noche, el lugar ofrece numerosas posibilidades para pasarlo en grande. Existen discotecas, pubs y otros sitios de ocio donde, además de divertirse, se puede disfrutar de un lugar con mucho encanto. Algunos de ellos se ubican en las típicas casas andaluzas, con enormes patios puramente conileños al aire libre para poder disfrutar de una noche de lo más especial.

Lugares que no puedes perderte

Además de disfrutar de un buen tiempo de ocio, de las playas y de las calas del lugar, se recomienda hacer una visita al pueblo. Conil de la Frontera cuenta con numerosos parajes cuya parada es prácticamente obligatoria, con monumentos y lugares que guardan mucha historia.

Iglesia de Santa Catalina, Conil de la FronteraIglesia de Santa Catalina, Conil de la Frontera

La Torre de Guzmán se encuentra situada en el casco histórico del pueblo, y es una de las pocas edificaciones históricas del lugar. La Torre fue construida por Alonso Pérez de Guzmán, también llamado 'Guzmán el Bueno', en el siglo XIV y servía para prevenir los ataques de los musulmanes. El atractivo de la Torre es poder ver toda la belleza del pueblo desde lo alto, así como las diversas actuaciones que tienen lugar a lo largo del año. A escasos metros de la Torre de Guzmán se encuentra la Iglesia de Santa Catalina, construida en el siglo XV y situada en el interior de una bonita plaza que durante muchos años fue el centro neurálgico del lugar. El edificio, de estilo mudéjar, alberga numerosas exposiciones ya que actualmente sirve como centro cultural y no como templo religioso.

No muy lejos de esa zona se puede ver la Plaza de España de Conil, a la que se puede llegar paseando por las estrechas calles del casco histórico. La plaza tiene forma irregular y se encuentra rodeada de casas típicas de la zona, de bares y de lugares de ocio para poder pasar un rato agradable. Es uno de los lugares más transitados del pueblo, en cuyo centro se podía ver la 'fuente de los leones' que posteriormente fue llevada a otro punto del pueblo. En la actualidad y desde el año 2007, la plaza queda presidida por una escultura en homenaje al escritor José Saramago, que sostiene un libro en cuyo interior se pueden leer unos versos dedicados a los jóvenes: "A ustedes los jóvenes les toca el deber, la responsabilidad y, por qué no decirlo, la gloria, de llevar a la humanidad a la felicidad".

Escultura de bronce en el 'Mirador del Jabiguero'Escultura de bronce en el 'Mirador del Jabiguero'

A la plaza de España se puede entrar por numerosos puntos, pero sin duda uno de los más especiales es la llamada Puerta de la Villa. Se trata de un arco que anteriormente se denominaba Puerta de Vejer ya que por ahí pasaba la ruta hacia Vejer de la Frontera, un pueblo muy cercano. La Puerta de la Villa es la única de las cuatro que constituían la antigua muralla que queda en pie.

Además de estos lugares, cabe destacar el llamado parque de la Atalaya, situado muy cerca de las playas. Se trata del parque más extenso del pueblo, cuyos pinos están torcidos por el viento de levante. El parque cuenta con un mirador, llamado 'Mirador del Jabiguero', sobre un acantilado en el que se puede observar la belleza de las playas así como los atardeceres. El mirador debe su nombre a una escultura de bronce de un pescador utilizando la técnica de la 'Jábega', es decir, el arte de pescar con red y tiro desde la playa, un método muy utilizado en la costa gaditana durante el siglo XIX.

Artículos recomendados