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Ruta por Escocia: un paseo por sus grandes ciudades y sus icónicas Highlands
Ruta por Escocia: un paseo por sus grandes ciudades y sus icónicas Highlands
NATURALEZA E HISTORIA

Ruta por Escocia: un paseo por sus grandes ciudades y sus icónicas Highlands

Descubre la belleza de Escocia en todo su esplendor, visitando algunos de sus castillos más importantes e inmortalizando grandes paisajes naturales en tu memoria.

Patricia Cámara

A la hora de decidir cuál va a ser el destino de nuestro próximo viaje, pueden darse dos situaciones: optar por la opción fácil y decantarnos por las capitales de moda o, por el contrario, comerse un poco más la cabeza y dar con una de esas rutas que acabará marcando tus recuerdos de por vida. Y visitar Escocia puede ser una perfecta mezcla entre ambos. Por un lado, aterrizando en una de sus dos ciudades principales -Edimburgo o Glasgow-, descubriendo durante un par de días sus lugares más icónicos y, por otra parte, desarrollando un plan de ruta mucho más amplio que te lleve a conocer algunos de los rincones más impresionantes de la Escocia profunda.

Y es desde este último punto de donde partiremos. De esta forma, y contando con un plan que nos permita disfrutar al máximo de este país durante, al menos, 7 u 8 días, el hecho de elaborar un recorrido definitivo con el que poder exprimir al máximo cada minuto puede resultar, incluso, complicado. ¿La razón? La gran cantidad de rincones mágicos que este país ofrece. Sin embargo, y ante la imposibilidad de recorrer, en solo una semana, todos esos bellos lugares, nunca está de más recurrir a Google para saber con cuáles acabar fulminantemente enamorado. Un recorrido repleto de naturaleza,castillos y grandes postales para el recuerdo que comienza, como no podía ser de otra manera, en la capital escocesa: Edimburgo. Una ciudad con mucha historia que nunca decepciona.

George Square en GlasgowGeorge Square en Glasgow

Además, la accesibilidad que proporciona su principal y único aeropuerto y su estación principal de tren consigue que, día tras día, miles de personas, procedentes de todas partes del mundo, disfruten y exploren esta maravillosa ciudad. El autobús Airlink es el más utilizado para llegar al centro desde el aeropuerto, por tan solo 7,5 libras ida/vuelta y unos 25-30 minutos de duración. En el caso de llegar a la estación de tren, tan solo hará falta andar unos minutos para encontrarse en pleno centro de Edimburgo. Así, una vez instalados en la ciudad, solo queda enamorarse de ella.

La magia de las grandes ciudades

En este caso, y para sacar provecho de nuestra visita por Escocia, dedicaremos a este enclave escocés un total de dos días, al menos suficientes para explorar tanto la Old Town como la New Town de Edimburgo. Así, en este primer día, centraremos toda la atención en la Old Town o zona vieja de la ciudad. Y como primera parada en este tour, ¿qué menos que visitando su monumento estrella? Nada más y nada menos que el Castillo de Edimburgo. Una edificación visible, prácticamente, desde cualquier punto de la ciudad, a la que es necesario dedicar, al menos, un par de horas.

Eso sí, hay que reconocer que su precio de entrada es bastante elevado si se viaja en modo low-cost -unas 18.50 libras-, aunque merece mucho la pena. También está la opción de contratar el tour con una empresa externa y optar por una visita guiada en español -muy recomendada-. Una vez dentro, es importante descubrir la historia, las leyendas y las supersticiones que esconden cada uno de sus edificios, desde la Capilla de Santa Margarita -considerado el edificio más antiguo de Edimburgo- hasta las recreaciones de las mismas prisiones del castillo. Por supuesto, no olvidar tampoco asistir a su famoso 'One o'clock Gun', una tradición muy respetada desde 1861 en la que se dispara un cañonazo a la una del mediodía -excepto los domingos-.

El famoso 'The Elephant House' de Harry PotterEl famoso 'The Elephant House' de Harry Potter

Más allá de esta imponente fortaleza, el Old Town de la capital escocesa también ofrece multitud de maravillas a sus visitantes, como es el caso de la concurrida Royal Mile -una avenida repleta de comercios y restaurantes- y sus 'closes', el Palacio de Holyroodhouse, el Grassmarket, el Mary King's Close -ciudad subterránea-, la Catedral del St Giles y el cementerio de Greyfriars, famoso por su estatua en honor al perrito Bobby. Imposible olvidarnos tampoco del afamado café The Elephant House, en el que J. K. Rowling comenzó a escribir las aventuras de Harry Potter, y algunos de los lugares que sirvieron a la escritora para su inspiración, como la mítica Victoria Street y el colegio George Heriot.

Por su parte, nuestro segundo día en Edimburgo estará totalmente enfocado en inspeccionar el lado más "nuevo" de la ciudad, conocido como el New Town. Allí, la posibilidad de desconectar del turismo cultural es absoluta, organizando una jornada de compras por sus principales calles, como Princes Street o George Street -enfocada a un público más pudiente-, o disfrutando de unas inmejorables vistas de la ciudad desde Calton Hill y el mirador del Nelson Monument. Muy importante también organizar una pequeña parada en sus museos Scottish National Gallery y la National Portrait Gallery, ambos gratuitos. Y para finalizar, una visita de lo más oscura y tenebrosa: el cementerio de Canongate Kirk, cuyas misteriosas leyendas dejan a cualquiera con la boca abierta.

Las Glasgow City Chambers desde el aireLas Glasgow City Chambers desde el aire

Así, dado por concluido nuestro segundo día de ruta, dedicaremos la tercera jornada exclusivamente a la visita de la ciudad industrial de Glasgow. Un total de 80 kilómetros separan a la capital de la que es considerada como segunda área metropolitana más poblada de todo Reino Unido. Por ello, para llegar hasta allí, lo más aconsejable es alquilar un coche en Edimburgo que nos sirva para el resto del viaje. De esta forma, una vez instalados, pondremos rumbo a conocer uno de los grandes puntos de interés de Glasgow: la Galería de Arte Moderno. Ubicada en la Royal Exchange Square, no solo es famosa por la gran cantidad de obras y colecciones que mantiene en su interior, sino por proteger también en el exterior la estatua ecuestre del Duque de Wellington, famosa por el cono de tráfico que la corona.

No muy lejos de allí, a apenas 5 minutos a pie, se encuentra George Square, una de las plazas más famosas de Glasgow que, a su vez, ofrece la posibilidad de contemplar y visitar la majestuosidad de las Glasgow City Chambers. Asimismo, otro lugar para perderse y no encontrarse en Glasgow es su distrito de Merchant City. Una zona en la que abundan los cafés, centros comerciales y restaurantes y en el que es posible observar auténticas muestras de arte urbano. Por supuesto, es imprescindible no dejar de visitar tampoco la Catedral de Glasglow, la Necrópolis, Provand's Lordship, la Universidad de Glasgow, el Museo de Kelvingrove o sus acogedoras calles de Ashton Lane y Hidden Lane.

Un recorrido con pueblos y lagos de ensueño

De esta forma, y tras visitar las dos grandes urbes de Escocia, emprenderemos el camino que nos lleve hasta las famosas Highlands. Así, nuestro primer día fuera de las grandes ciudades destacará por su calma y sus buenas vistas, dirigiéndonos por la carreta hacia uno de los grandes puntos de interés de la zona norte del país: el Parque Nacional del Lago Lomond y los Trossachs. Una zona repartida entre sus famosas Highlands y las Lowlands y en la que, por supuesto, destaca su imponente lago.

El bosque de ArgyllEl bosque de Argyll

Para empezar, hay que decir que sus dimensiones son increíblemente inmensas, expandiéndose a lo largo de 37 kilómetros de longitud y 8 de anchura. Es por esta razón por la que se alza como el lago más extenso de Reino Unido, muy a pesar del célebre Lago Ness. De esta forma, además, durante todo el camino, por el que se bordeará al Loch Lomond -'loch' es la denominación de 'lago' en escocés-, se da la posibilidad de admirar sus increíbles vistas desde pueblos tan acogedores como Luss y Aldochlay. Una parada en la que también poder divisar algunas de las muchas islas que conforman este lago, caracterizadas a su vez por albergar -en algunas de ellas- ruinas de interés.

Por supuesto, existen muchas otras actividades para disfrutar, en su máximo esplendor, de este parque nacional, adentrándose en lo más profundo de los Trossachs y descubriendo lugares tan mágicos como el bosque de Argyll. Sin embargo, en nuestro recorrido, seguiremos nuestro camino desviándonos en Tarbet hasta Cairndow. Seña que nos llevará hasta nuestra siguiente parada: Butter Bridge. Un puente que, a simple vista, puede incluso pasar desapercibido y que, a su vez, acaba por hipnotizar a todos los que allí se acercan. ¿El motivo? La auténtica postal que se extiende sobre sus espaldas de la montaña Beinn Ìme y los Alpes Arrochar. Sin duda, el mejor momento del día para capturar las más bonitas fotografías es durante la puesta de sol.

Los majestuosos Alpes ArrocharLos majestuosos Alpes Arrochar

Tras este breve descanso, en el que recoger algunas de las mejores imágenes de este viaje, continuaremos nuestro recorrido hasta Oban, pasando por pueblos como Inveraray y nuevos lagos, como el Loch Awe. Una vez llegados a Oban -y si aún disponemos de horas de sol-, comenzaremos a descubrir la que es conocido como "la capital del marisco de Escocia" con un ruta por su puerto y sus calles principales. Es aquí donde podremos aprovechar para encontrar un restaurante en el que degustar el mejor producto de la zona. Será durante la mañana del día siguiente cuando se visite el Castillo de Dunollie, su histórica destilería y la Torre McCaig, desde donde poder contemplar su increíble paisaje.

Auténticos castillos de cuento

Desde allí, iniciaremos la quinta jornada de nuestro viaje con dirección al sorprendente valle de Glencoe. Un trayecto de apenas una hora en el que admirar una pequeña parte de la belleza de Escocia. Eso sí, si viajas durante los meses de invierno, prepárate para pasar uno de los días más fríos de toda tu vida. Así, vestido con mil capas de ropa, tan solo queda disfrutar de la naturaleza y las increíbles imágenes que Glencoe ofrece, con sus prados, riachuelos y ciervos como protagonistas.

Antiguo castillo de Fort WilliamAntiguo castillo de Fort William

No muy lejos de allí se encuentra nuestra segunda visita de este día: la pequeña villa escocesa de Fort William. Un escenario que fascinará a los amantes de la naturaleza, el alpinismo y la aventura. Como puntos fuertes ofrece las vistas y escapadas a Ben Nevis -la montaña más alta de Reino Unido-, el West Highland Museum y el castillo de Inverlochy. Y como una de las paradas estelares de este día, se encuentra el famoso viaducto de Glenfinnan, más conocido como el puente por el que pasaba el tren que llevaba a Harry Potter y sus amigos hacia Hogwarts. Se encuentra muy cerca de Fort Williams, a tan solo 25 minutos en coche. Con suerte, tendrás la oportunidad de ver pasar el tren por encima del viaducto, consultando los horarios en la página web del Jacobite Train.

Eso sí, para poder tomar la instantánea perfecta, hará falta aparcar el coche y andar unos 10-15 minutos, pasando por debajo del mismo viaducto y subiendo por la senda marcada hasta alcanzar el punto perfecto. Y tras esta magnífica visita, la última parada del día: el impresionante Castillo de Eilean Donan. Una pequeña edificación del siglo XIII que ofrece auténticas postales de ensueño -sobre todo al atardecer-.

El impresionante Castillo de Eilean DonanEl impresionante Castillo de Eilean Donan

Por su parte, a la hora de buscar un lugar en el que dormir tras la visita a este castillo, proponemos dos opciones: buscar algún bed&breakfast por la zona -en Ratagan o Morvich, por ejemplo- o circular durante una hora más hasta llegar a Fort Augustus, lugar desde el que partiremos en nuestro sexto día de viaje. Durante la mañana, se dispondrá del tiempo suficiente para visitar los lugares más característicos de este pintoresco pueblo escocés, como el Canal Caledonio y su abadía benedictina. Y como plato fuerte... ¡el inicio del famoso Lago Ness!

Es aquí donde podrás hacerte la típica fotografía con el letrero del lago. También te animamos a intentar encontrar el famoso monstruo del Lago Ness, comúnmente conocido como Nessie. Aunque, ya te avisamos, lo tendrás difícil. Para ello, tendrás que recorrer los 39 kilómetros de longitud que mide el que ha sido etiquetado como el mayor lago en volumen de agua de todo Reino Unido, posible gracias a sus famosos cruceros.

La fortaleza Urquhart Castle en el Lago NessLa fortaleza Urquhart Castle en el Lago Ness

Aunque si tienes prisa, te aconsejamos recorrerlo en coche junto a la orilla hasta llegar a otro importante castillo de las Highlands: el Urquhart Castle. Una fortaleza en ruinas, ubicada frente al mismo Lago Ness, que ha sido testigo de numerosas batallas libradas entre escoceses e ingleses. Lo cierto es que pocos restos son los que quedan de esta antigua edificación, aunque merece la pena visitarlo e inmortalizar el momento. ¿Su precio? Oscila entre 5 y 9 libras.

Inverness y Aberdeen, la dos grandes ciudades de las Highlands

Así, tras esta visita cultural, ¿qué mejor que relajarse admirando y degustando uno de los grandes tesoros de Escocia? Será entonces cuando pongamos rumbo hacia la Glen Ord Destillery, una destilería de whisky ubicada en el pueblo de Muir of Ord. Es allí donde se produce la famosa marca Singleton Gen Ord, exportada por completo a grandes mercados de todo el mundo.

Su visita, además, estará guiada y perfectamente explicada por un experto de la destilería, quien explicará los diferentes procesos necesarios para obtener su sabroso whisky. Será al final de la visita cuando se pueda catar una pequeña muestra de sus famosos whiskeys -incluso, con suerte, dos-. Así, dada por finalizada esta visita, dirigiremos nuestro camino hasta la última parada del día, la ciudad de Inverness, donde pasaremos la noche.

La increíble ciudad de InvernessLa increíble ciudad de Inverness

Asimismo, y si las horas de luz y el frío nos lo permiten, podremos recorrer las calles de la capital de las Highlands para saborear esa primera impresión. Una ciudad pequeña, pero a la vez coqueta y acogedora, que no robará mucho tiempo de nuestro viaje. Y es que a pesar de no destacar por sus numerosos monumentos ni paradas históricas, lo cierto es que logra convertirse en un plan perfecto que recorrer en apenas unas horas. Imprescindible visitar las galerías de su Victorian Market, el castillo de Inverness, el Inverness Museum & Art Gallery, la catedral, el puente Infirmary Bridge,la librería Leaky's Bookstore, la iglesia Old High Church y -si aún tu tiempo te lo permite- las islas del río Ness.

Tras esta visita, iniciaremos uno de los recorridos más largos de esta última jornada. Casi dos horas y media en coche que nos llevarán hasta Aberdeen, a la que tampoco dedicaremos mucho de nuestro tiempo. Lugares como la Catedral de Saint Machar, la capilla del King's College, la plaza principal Golden Square, el Mariscal College, la iglesia de Saint Nicholas, el Mercat Cross y el Duthie Park protagonizaran esta primera parte del día. Desde aquí hasta nuestro siguiente punto, tan solo nos separan unos 25 minutos en coche. Un lugar perfecto en el que detenerse para observar uno de los mayores tesoros de la historia y la naturaleza de Escocia. Nada más y nada menos que el increíble Dunnottar Castle, erigido sobre la cumbre de un acantilado. Ya de primeras, hay que decir que impresiona.

El Dunnottar Castle en EscociaEl Dunnottar Castle en Escocia

Para llegar hasta él, tan solo hace falta dejar el coche en el mismo parking del castillo y andar por el sendero marcado, que te llevará hasta esta antigua fortaleza. Asimismo, destacar que los días de fuertes vientos o lluvias intensas, el acceso a este castillo del siglo XIV-XV permanecerá cerrado, aunque lo increíblemente maravilloso es poder admirarlo desde fuera. Más tarde, y como meta de este intenso pero atractivo viaje, llegaremos a Saint Andrews, una pequeña ciudad de estudiantes ubicada en la costa este del país.

Aquí quedarás enamorado de su historia y sus leyendas de la mano de su catedral -o lo poco que queda de ella-, las ruinas de su castillo, su antigua universidad y sus bonitas calles comerciales -South Street, North Street y Market Street-. Será entonces, tras finalizar este corto recorrido, cuando emprendamos el camino de vuelta a Edimburgo, donde permanecer algún día más si queremos o coger un vuelo de vuelta a casa.

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